Quienes somos ] Boletin ] Busqueda ] Pinochet en Londres ] Centros Detencion ] Complices ] Empresas ] Fallos ] Criminales ] Tortura ] Exilio ] ecomemoria ] Desaparecidos ] Ejecutados ] Testimonios ] English ]

Cárcel de Rancagua

VI Región

De acuerdo al Informe Rettig: en Rancagua, los detenidos eran conducidos a la Cárcel Pública, donde llegó a albergarse cerca de 1.200 personas en los meses inmediatos a los sucesos del 11 de Septiembre de 1973.  Entre ellos, gran cantidad de campesinos y dirigentes políticos.  También fue utilizado con esos fines el Regimiento “Membrillar” (actualmente Regimiento de Infantería Nº 22 - Lautaro).

En Rancagua y sus alrededores se puede notar que desde los primeros días del golpe militar existió un modo de operar y de cooperación entre carabineros y militares. Los ciudadanos eran detenidos en sus hogares o sus centros de trabajo para luego ser llevados a las comisarías y subcomisarias locales (Machalí, San Francisco de Mostazal, Requinoa, Doñihue, Caletones, San Vicente de Tagua Tagua). En estos lugares los detenidos eran salvajemente golpeados con golpes de puño y pies, el uso de palos es constante, también golpes con laque y “tonto de goma”. En algunos lugares se usaba  la aplicación de corriente como modo de tortura. Posteriormente los detenidos eran enviados a Rancagua, por lo general era a la Cárcel de Rancagua, lugar donde nuevamente eran sometidos a torturas.

Los detenidos eran sacados de la cárcel para ser “interrogados” en la Intendencia, lugar donde la aplicación de corriente como método de tortura era común. Posteriormente los detenidos eran enviados devuelta a la cárcel. Las personas que eran detenidas por militares eran por lo general hecho por patrullas comandadas por el capitán Jorge Rayón Ibarra del Regimiento Membrillar (actualmente es el Regimiento de Infantería Nº 22 – Lautaro)

En el interior de la Intendencia estaba la Fiscalia donde funcionaban los Concejos de Guerra. Es ahí donde el Teniente Medina dualizaba sus funciones como torturador y fiscal. Los Concejos de Guerra eran presididos por el Teniente Coronel Cristián Ackerner San Martín.

Una vez que los detenidos eran condenados, se enviaban nuevamente a la Cárcel de Rancagua par cumplir las condenas, en los casos que no eran condenados y que también permanecían en la cárcel, cuando lograban su libertad, era Gendarmería quien les otorgaba un “Certificado de Reclusión”.

Muchos de los detenidos, al ser dejados en libertad, eran enviados como relegados a diferentes puntos del país para cumplir largos periodos de exilio interno, también existieron casos de gente que fue condenada a cumplir años de arresto domiciliario.

Criminales y Cómplices:

Teniente Coronel Cristián Ackerner San Martín; capitán Jorge Rayón Ibarra; teniente Medina .

 

Fuentes de Información: Informe Rettig; Memoriaviva;

  Estas paginas han sido preparadas y son mantenidas por: Proyecto Internacional de Derechos Humanos - Londres © 1996 - 2014